El fundador de Pyer Moss llegó al mundo de la moda pisando fuerte. Radicalismo y activismo, reivindicación de «los negros», todo ello mezclado en su pasión: la moda, el diseño de prendas, la creación de nuevos trajes que cuentan una historia por detrás. Él mismo denomina su firma como «una plataforma viva destinada a luchar por el cambio social».
Así lo expresó en su primera colección, #BlackLivesMatter. Sus tejidos, colores, telas y cortes asimétricos reivindicaban la lucha por los derechos de la comunidad afroamericana dentro de la coyuntura de la administración gubernamental de Trump.
En su segunda colección, cuenta la historia americana a través del Rock&Roll, de colores y coluptuosidad que fueron sustituidos por el cuero y los modismos propios de este estilo musical. Una cultura creada para «los blancos» y en donde gente de color se vio integrada. Toda una historia, que ya no es sólo de unos, sino que es de todos.

Aquí vemos un ejemplo de sus diseños. Colores vivos, pero coqueros: tela pana, color fuerte como el rojo, y bolso en forma de guitarra de cuero marrón.
Así es su última colección, centrada en Amercian Also y dividida en dos tótems de la cultura estadounidense: el cowboy y el ocio familia alrededor de una barbacoa.
“Lo que hacemos es una forma de arte y no quiero producir por producir y acabar haciendo algo sin significado. Desde que tomé esta decisión [apearse del rígido calendario de la moda] me siento más ligero”, cuenta Jean-Raymond de su colección.
No obstante, sus reivindicaciones a través de sus prendas y funcionar bajo sus propias convicciones y más allá de las convenciones del mundo de la moda, se ha visto obligado a tomarse un descanso. En un momento en el que Reebok (marca con la que colabora desde 2017) ha creado una nueva sensación denominada Reebok Studies gestionado por el propio Jean-Raymond. Una nueva oportunidad para el diseñador y que siga explorando las posibilidades de la moda como altavoz social y así que la marca se convierta en una revolución.

En sus inicios, consideraban su estilo como streetwear, cuando su lookbook son sudaderas con logos pero también vestidos de noche drapeados y pantalones de ras.
«A veces me cuestiono por qué hacemos cosas en Pyer Moss que no tienen sentido económico, pero las hacemos igualmente para mantener el caché», reconocía él mismo. Pues ya no sólo reivindica su historia a través de las prendas, sino que revoluciona la forma de vender sus diseños. En cada tienda suya, no vende las mismas colecciones, vende diferentes, una especie de «búsqueda del tesoro» por la prenda que se. quiere.
Un diseñador del que habrá que estar muy pendiente, sobre todo porque se ha convertido en el favorito de influencers y también en el predilecto de mujeres como Michelle Obama, para quien es un imprescindible en su armario.