Uno de los temas más polémicos que existe ahora en la industria de la moda, además de que sea la segunda más contaminante del mundo, es el uso de tejidos animales para confeccionar la ropa. Un tema que está muy presente en la sociedad, y que cada vez más los propios consumidores demandan prendas libres de animales.
No obstante, es muy difícil conseguir un sustituto que se asemeje al tacto de las pieles o incluso del cuero, y si se consigue se dice que es animal, algo totalmente erróneo. Sin embargo, hay miles de nuevos productos que han conseguido imitar el tacto del cuero e incluso de la piel animal.
Es el caso de la piel de manzana, flexible y transpirable. Una alternativa la cuero que permite no sólo reducir los residuos, sino también limitar el impacto ambiental de la firma y continuar con su compromiso de una moda más sostenible. Se utiliza en bolsos, zapatos e incluso en la alta costura. Como la firma Tommy Hilfiger.
Con ayuda de una start-up italiana, Frumat, sumado a los residuos de la industria de la manzana, ha desarrollado una nueva materia prima de diversos espesores y texturas que permite diseñar piezas originalmente hechas de cuero.

La firma sacará para la próxima temporada primavera-verano 2020 un par de zapatillas cuyo principal elemento de composición es la fibra de manzana.
Estos dos primeros modelos están hechos de un 24 % de fibra de manzana reciclada a nivel del tallo.
En esta búsqueda de soluciones y carrera por encontrar materiales sostenibles, las marcas se orientan más hacia el reciclaje. Las fibras de ciertas frutas, como la piña, son cada vez más codiciadas para evitar el uso de materiales que requieren tratamientos químicos y grandes cantidades de agua.