La firma de lujo italiana, consigue su objetivo en menos tiempo de lo que tenía previsto. Siendo la moda la principal responsable en emisiones de carbono en todo el mundo, un 8% superior a la de todos los vuelos comerciales y a la navegación marítima, decidió cambiar su organización interna y su forma de hacer las cosas para reducir esas emisiones.
En poco tiempo, la compañía lo ha conseguido reestructurando su jerarquía interna, utilizando otro tipo de materiales para sus desfiles y también, como no puede ser de otra manera, apoyando proyectos de conservación en países en vías de desarrollo. Pero, además de que no sólo trabaja en incorporar cada vez más fibras recicladas y de origen vegetal a sus colecciones, también a reducido un 63% su consumo de papel, un 33% el consumo del agua y un 18% el consumo de energía por empleado.
No obstante, su principal objetivo es equilibrar la cantidad de dióxido de carbono que libere a la atmósfera con una cantidad equivalente retirada por plantas, conocido también como «huella de carbono cero». Esto lo conseguirá a través de un programa de las Naciones Unidas llamado REDD+ (acrónimo en inglés para Reducción de emisiones de la deforestación y la degradación)
Otro de sus enfoques para reducir sus emisiones fue implantas una jerarquía de acciones para «evitar, reducir, restaurar y compensar sus emisiones de GEI (Gases Efecto Invernadero)».
Además, para rematar que GUCCI está fielmente comprometido con el medio ambiente, el cambio climático y la moda sostenible, para su desfile de la Milán Fashion Week compensará todas sus emisiones de sus 1000 invitados y 900 trabajadores en el proyecto que hablamos anteriormente. También, usará madera reciclada para el decorado y papel con certificado del Concejo de Administración Forestal para las invitaciones. Todo esto, le otorgará como premio la certificación ISO 20121, esto es, un estándar internacional que tiene como objetivo ayudar a las organizaciones a hacer más sostenibles sus eventos.
De este modo, Gucci será la primera firma de moda en conseguir, con un desfile, una certificación ISO 20121. Se trata de un estándar internacional que tiene como objetivo ayudar a las organizaciones a hacer más sostenibles sus eventos.