Peter Lindbergh ha fallecido esta semana a los 74 años. Su firma de la sencillez y de negación por usar las nuevas tecnología para mostrar la auténtica belleza de las modelos, además de embellecer las imágenes en blanco y negro para «no restar mérito al rostro que está cerca de la perfección», marcó un estilo que enamoró a grandes celebrities del mundo.
«Siempre exigía un maquillaje mínimo y un peinado sencillo. Quería que su cámara viese a la persona tal y como es, extraer esa belleza formada por una mezcla de ADN y experiencias que cristaliza en una actitud, en una mirada.», recuerda hoy su gran admirador el director de cine alemán Wim Wenders.
En los 90 descubrió a las top models del momento: Christy Turlington, Naomi Campbell, Linda Evangelista, Cindy Crawford, Stephanie Seymour, Isabella Rossellii, Nastassja Kinski y Tatjana Patitz. Todas portada de VOGUE USA. Para VOGUE Spain ha enmarcado a Penélope Cruz e incluso, uno de sus últimos trabajos fue a Rosalía para el mes de julio.

No obstante, su último trabajo va a ser uno de los más recordados, junto con el anterior, cooperar con el número de septiembre VOGUE British, el editado por Meghan Markle y dedicado a 15 grandes mujeres bajo el título «Forces for Change».
«Es una gran pérdida. Perdemos una mira exquisita y muy auténtica, que aportó muchísimo a la creación de moda y que, literalmente, convertía en oro todo lo que fotografiaba con su cámara porque sabía ver aquello más bello que hay en cada pose y que a muchos otros ojos se les escapa», declaró Claudia Schiffer tras conocer el fallecimiento de quien la descubrió.
«No fotografías la arquitectura, el armazón, tú fotografías lo que sale de su interior y te llega a tí».
Últimas palabras que describen lo que era Peter Lindbergh para todo el mundo.