Pero no es su única colección exclusiva, ya que empezó el verano pisando fuerte con las Converse «Toy» que se encargó de crear el diseñador J.W. Anderson, basándose en unos colores llamativos y en las transparencias del plástico y el «gloss».
Más tarde optó por unas deportivas más artísticas, del estilo del tatuador Dr. Woo. Sus creaciones apuestan por la suela que representan lo claro y lo oscuro, lo blanco y lo negro. «La suela es la suma de todas las cosas que amos: el vintage, el desgaste de tu propia ropa, su constante evolución y transición, y como las Chuck 70 en concreto pueden quedarse en tu vida durante un tirmpo tan largo», reconoció el artista al ver el resultado final.
Y después fue el turno de Bershka, quien sacó también a relucir una ropa a juego con el calzado y característica de los tiempos vintage y de los 80. Además, reúne las características básicas que se necesita esta temporada, entre ellas el tartán y la logomanía combinable con otros colores. Su monograma de colores, esta vez, es reducido, ya no nos encontramos una demostración de los opuestos como el anterior muestrario, esta vez, se reduce al marrón y el camel, perfectos para su combinación «street style».
